sábado, 12 de agosto de 2017

Artículo Nº 1 de nuestro Primer Libro

Escrito el año 2.004. 

Ruiz Bonilla Edgar. “Nuestro gas se hace gas”. Artículo en el matutino “El Diario” del 19 de noviembre de 2.004. Página 2 del primer cuerpo. La Paz-Bolivia-Sudamérica.
 
Nuestro gas se hace gas
 
Autor: Ing. Edgar Ruiz Bonilla.
Ingeniero Geólogo con especialidades en Argentina, Francia y Alemania, ex Director a.i. del Servicio Geológico de Bolivia. Ex Catedrático de las carreras de Ingeniería Civil de la UMSA, Escuela Militar de Ingeniería y Univalle, Ingeniería Agronómica de la UMSA, ex Docente de la Escuela Pedro Domingo Murillo y ex Profesor del Colegio Don Bosco de La Paz. Investigador, Analista, Columnista y Escritor.
Edición y revisión: Egresado de Psicología William Marcelo Ruiz Botello y Egresado de Derecho Marwin Eduardo Ruiz Botello.

Introducción: Un mapa del África de décadas pasadas difiere radicalmente de uno actual, debido a una fragmentación geográfica fomentada por las empresas transnacionales y apoyadas por las potencias mundiales, para lograr el aprovechamiento de los recursos naturales de sus territorios. Lo mismo ocurre en los países árabes por la presencia del petróleo. Esto debe hacernos comprender que también pretenden dividir Bolivia por la existencia del gas y el petróleo en Santa Cruz, Tarija, Cochabamba y Chuquisaca. Esta supuesta división es fomentada por nuestras autoridades vendidas a las transnacionales y algunos mercenarios. No es novedad que las entidades internacionales también son manejadas por las transnacionales, cuyos funcionarios son sus simples empleados y lacayos, que presionan de una manera u otra para favorecer dichos intereses.
Ley de Hidrocarburos: Actualmente se ha revelado, en relación con los hidrocarburos, muchos aspectos de las normas jurídicas y contratos leoninos, ya que los anteriores gobiernos nos mintieron, inclusive el actual nos miente. El pueblo boliviano se manifestó patrióticamente en octubre de 2.003, por lo que en julio de 2.004 se llevó a cabo un Referéndum vinculante, que en uno de sus puntos señala que se abrogue la Ley de Hidrocarburos Nº 1.689 promulgada por Gonzalo Sánchez de Lozada. Ahora hay fuertes presiones para la aprobación de una nueva Ley de Hidrocarburos que no siga favoreciendo a las transnacionales. Empero la mayoría de los bolivianos pide un 50 % de las regalías (ganancias), en lugar de un mísero 18 %; además que los contratos migren a una nueva Ley de Hidrocarburos, para evitar discusiones bizantinas. Cabe recalcar que según Santiago Berríos Caballero (1) dichos contratos son nulos.
Sin embargo el Poder Ejecutivo arguye que ese 50 % debe efectuarse mediante regalías e impuestos. Cabe mencionar que dichos impuestos están sujetos a muchas variables aleatorias y mañosas, que son fácilmente vulnerables y difícilmente controlables. Algunas personas opinan que se deben nacionalizar los hidrocarburos y otros discuten la semántica del término nacionalización. En relación con los hidrocarburos, en marzo de 1.937 fueron caducadas las concesiones de la Standard Oil Co. y revertidas al Estado, por contrabandear a la Argentina nuestro petróleo. En 1.967 el gobierno del Gral. Alfredo Ovando Candia nacionalizó las concesiones de la Bolivian Gulf Co. Hoy los tiempos han cambiado y es casi imposible, aunque sería ideal, poder nacionalizar nuestros hidrocarburos, debido a las “grandes inversiones” que supuestamente han realizado las transnacionales, cuyos montos no se conocen.
Redundando, sabemos que YPFB fue creada (21-12-1.936) como entidad fiscal encargada de la exploración y explotación de hidrocarburos, así como la refinación, comercialización, transporte y exportación de los mismos, hoy llamada “cadena productiva”. YPFB descubrió muchos yacimientos de hidrocarburos, como el megacampo San Alberto, que por un análisis sesgado algunos dicen que dicho campo técnicamente es nuevo, habiendo Bolivia recibido solo el 18 % de las regalías en lugar del 50 %. ¡Qué paradoja (conclusión contradictoria)¡. Según un informe (2) una nueva comisión concluyó que Bolivia por esta reclasificación del campo San Alberto perdió 1.900 millones de dólares. Por otra parte, sabemos que YPFB aportó al país con sus utilidades al Tesoro General de la Nación, además de abastecer al mercado nacional.
Por Ley 1.689 de Sánchez de Lozada, las actividades de YPFB pasaron a manos de las transnacionales, con contratos leoninos; dichas empresas hoy nos venden nuestros mismos hidrocarburos a precios internacionales y contrabandean al extranjero a precios menores. ¡Otra paradoja (conclusión contradictoria)!.
Conclusiones y recomendaciones: Según innumerables publicaciones y este breve análisis podemos llegar a las siguientes conclusiones y recomendaciones:
- Es imprescindible una nueva Ley de Hidrocarburos que comprenda verdaderamente los puntos del Referéndum vinculante del 18 de julio de 2.004. Esta Ley debe hacer que los hidrocarburos vuelvan a ser bolivianos y cuya explotación nos favorezca y no seguir regalando dichas utilidades a las transnacionales como hoy ocurre. Es decir que “nuestro gas se hace gas”.
- Los defensores de la Ley de Sánchez de Lozada arguyen, según memoria de YPFB (3), que las reservas de gas aumentaron de 5,69 trillones de pies cúbicos en 1.997 a 52,29 en 2.002. ¿De qué sirve este aumento si por dicha explotación, Bolivia recibe una mísera regalía (ganancia) del 18 %?.
- Por la existencia de hidrocarburos en la Zona Subandina Sur hay una disputa entre bolivianos, como es el caso del campo Incahuasi entre Santa Cruz y Chuquisaca, o el caso del megacampo Margarita entre las provincias O´Connor y el Gran Chaco de Tarija. ¿Estas divergencias serán fruto de nuestra pobreza e ignorancia o las transnacionales hacen que tengamos problemas de unidad nacional?.
- La nueva Ley de Hidrocarburos debe ser clara en relación con campos nuevos y antiguos, ya que todas las actividades exploratorias de YPFB han sido regaladas a las transnacionales. Qué bello sería que encuentren hidrocarburos en el Altiplano u otras zonas no tradicionales. Eso sería un campo nuevo.
- Bolivia exporta y exportará gas a la Argentina a precios mínimos y de cuya exportación recibimos miserias. Además la Argentina exporta gas a Chile, con el pretexto infantil de que no es el mismo gas.
- Según Berríos Caballero (1) las empresas trans y multinacionales prefieren exportar nuestro gas para industrializarlo en un país vecino. Por ejemplo REPSOL Bolivia vende gas a REPSOL Argentina y éste vende a REPSOL Chile, que lo industrializa produciendo metanol sin tener un milímetro cúbico de gas, convirtiéndose Chile en uno de los principales países productores de metanol en el mundo. ¡Otra paradoja (conclusión contradictoria)¡.
- Se debe refundar YPFB como entidad única encargada y participante activa de toda la “cadena productiva” de los hidrocarburos, como era antes de la capitalización.
- Nuestros hidrocarburos deben ser debidamente aprovechados, por ser recursos no renovables y no ser una manzana de la discordia entre los bolivianos.
-    Como conclusión final, Bolivia debe recibir el 50 % de regalías, aunque nuestros gobernantes afirmen que las transnacionales se espantarán y que ya no tendremos apoyo económico internacional. Cabe mencionar que empresas chinas, alemanas y otras tienen mucho interés en nuestra cadena productiva de hidrocarburos. Industrialicemos nuestro gas mediante la instalación domiciliaria de gas, uso en el parque automotor, transformación en diesel (el cual inclusive importamos), en la petroquímica y otros.

Referencias bibliográficas:

(1) Berríos Caballero S. No a la nacionalización del gas, si a la nulidad de contratos. El Diario. La Paz-Bolivia. 24 octubre 2.004.

(2) Informe Comisión de Análisis. San Alberto es pozo en producción desde 1.995. El Diario. La Paz-Bolivia. 29 de agosto de 2.004.
(3) YPFB. Memoria Anual 2.002. La Paz-Bolivia. 2.002. 56 p.
lanchamon@outlook.es
www.ensayosedgarruiz.blogspot.com
 






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